Hispanoamericanos en la Guerra Civil

Library of Congress
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La Guerra Civil estadounidense fue una experiencia formativa para los muchos estadounidenses que la vivieron. Casi nadie escap贸 de los efectos de la guerra, y los hispanoamericanos no fueron la excepci贸n. La guerra desgarr贸 a las comunidades hispanas y vio a j贸venes hispanos e hispanas marchar a la guerra en ambos ej茅rcitos. Esta experiencia convirti贸 a los hispanos en h茅roes valientes y gallardos.

El t茅rmino hispano se utiliza para referirse a cualquier persona que tenga al menos un ancestro de Espa帽a, M茅xico, Puerto Rico, Cuba, Centroam茅rica o Sudam茅rica. Desde los inmigrantes espa帽oles reci茅n llegados a la ciudad de Nueva York, hasta los mexicanos que, tras el Tratado de Guadalupe Hidalgo (Treaty of Guadalupe Hidalgo), se hicieron estadounidenses, y los acaudalados hacendados criollos en el profundo sur, los hispanos tanto desempe帽aron un papel importante en la Guerra Civil como fueron transformados por ella.

Una ilustraci贸n del asalto al Chapultepec por las fuerzas estadounidenses durante la Guerra M茅xico-Estados Unidos, 1847.

La Guerra M茅xico-Estados Unidos (Mexican-American War) fue uno de los eventos m谩s significativos que empuj贸 a la naci贸n cada vez m谩s cerca del borde de la guerra civil. Fue un conflicto arraigado en el imperialismo y en el deseo de expandir hacia el oeste la 鈥渋nstituci贸n peculiar鈥 de la esclavitud. Termin贸 con Estados Unidos apoder谩ndose de una vasta extensi贸n de territorio del derrotado M茅xico, y as铆, muchos mexicanos que viv铆an en lo que hoy son los estados de California, Nevada, Utah, Arizona y partes de Wyoming, Colorado y Nuevo M茅xico de repente pasaron a ser ciudadanos estadounidenses. En una perspectiva m谩s amplia, esta nueva adquisici贸n de tierras reabri贸 antiguas heridas sobre si el territorio reci茅n adquirido deb铆a ser esclavista o libre. Los debates se volvieron cada vez m谩s acalorados y se centraron en l铆neas seccionales, m谩s que partidistas, lo que presagiaba ominosamente el futuro conflicto. Antes y despu茅s de la guerra, los contempor谩neos atribuyeron una parte significativa de la culpa por la Guerra Civil a la Guerra M茅xico-Estados Unidos. Ralph Waldo Emerson predijo que 鈥淢茅xico nos envenenar谩鈥, eco de la afirmaci贸n posterior de Ulysses S. Grant de que la Guerra Civil fue un castigo divino por la 鈥渕alvada鈥 Guerra M茅xico-Estados Unidos.

La guerra que surgi贸 en parte por la Guerra M茅xico-Estados Unidos envolver铆a a miles de hispanos. Al igual que muchos j贸venes en todo el pa铆s, los hispanos tuvieron que tomar una decisi贸n: permanecer leales a la Uni贸n, o luchar por la Confederaci贸n.

La geograf铆a fue un factor importante en sus decisiones. En el sureste, un n煤mero significativo de criollos 鈥 descendientes de colonos franceses o espa帽oles 鈥 eran ricos terratenientes que depend铆an del trabajo esclavo. Los hispanos en todo el sureste, especialmente en Luisiana, Alabama y Florida, lucharon en gran n煤mero por la Confederaci贸n, formando incluso regimientos enteros. En el norte, centros urbanos como Nueva York, Boston y Filadelfia eran el hogar de un gran n煤mero de inmigrantes, una parte significativa de ellos hispanos. Los inmigrantes de Espa帽a, Portugal, Cuba, Puerto Rico y M茅xico lucharon por ser aceptados por los estadounidenses nacidos en el pa铆s y vieron el alistamiento en el ej茅rcito de la Uni贸n como la manera m谩s r谩pida de convertirse en ciudadanos estadounidenses completamente integrados.

Los hispanos, especialmente los mexicanoamericanos, estaban m谩s divididos en sus lealtades en la antigua Cesi贸n Mexicana. Los hispanos de California, un estado libre, sirvieron en su mayor铆a a la Uni贸n, al igual que la mayor铆a de los del territorio de Nuevo M茅xico. La esclavitud fue prohibida por la Rep煤blica Mexicana en 1829 y el clima del suroeste no era adecuado para la agricultura, lo que impidi贸 que la instituci贸n arraigara en la regi贸n. Sin embargo, algunos se unieron a la Confederaci贸n, ya fuera por hostilidad hacia el gobierno estadounidense o simplemente por la proximidad al sur. No obstante, la mayor divisi贸n ocurri贸 dentro del estado de Texas. La esclavitud era prevalente en Texas; de hecho, la abolici贸n de la esclavitud por parte de M茅xico en 1829 hab铆a sido una raz贸n clave para su revuelta. Algunos tejanos (mexicanoamericanos de Texas) se unieron a las guardias y milicias locales confederadas principalmente por no querer ser enviados a luchar en tierras desconocidas a miles de kil贸metros de distancia. Una raz贸n similar llevo algunos tejanos a unirse a la Uni贸n, para poder defender a sus familias y comunidades desde la proximidad de sus hogares. Muchos tejanos tambi茅n se unieron a la Uni贸n debido a su resentimiento hacia los texanos blancos por quitarles sus tierras. La cuesti贸n de la esclavitud tambi茅n influyo en la decisi贸n de los tejanos; algunos tejanos se hab铆an enriquecido y depend铆an del trabajo esclavo al igual que muchos de sus hom贸logos blancos, mientras que algunos tejanos m谩s pobres manten铆an una postura antiesclavista e incluso ayudaban a esclavos fugitivos a escapar a M茅xico a trav茅s del Ferrocarril Subterr谩neo.

Aunque hay patrones generales que explican sus motivos, muchas de estas decisiones se basaron en deseos y razones muy personales e 铆ntimos. Muchos hombres hispanos con antecedentes notablemente similares seguir铆an caminos muy diferentes durante la guerra. Algunos luchar铆an cerca de su hogar, particularmente en el suroeste, mientras que otros se encontrar铆an a miles de kil贸metros de distancia en Virginia y Pensilvania; algunos servir铆an en una unidad compuesta enteramente por otros hispanos, mientras que otros ser铆an integrados en regimientos principalmente blancos. Algunos sobresaldr铆an como excelentes jinetes de caballer铆a, mientras que otros se convertir铆an en marineros condecorados. Ya fuera en la Uni贸n o en la Confederaci贸n, los hispanos ten铆an un lugar destacado en sus respectivos ej茅rcitos.

Un dibujo de Alfred Waud del 2.潞 Regimiento de Florida bajo ataque cerca del r铆o Rappahannock.

Los hispanos, especialmente los del sureste y Texas, desempe帽aron un papel importante en la Confederaci贸n. Hubo varios regimientos del sureste con un gran n煤mero de hispanos. Casi 800 hispanos sirvieron como parte de la 鈥淏rigada Europea鈥, una guardia local para la defensa de Nueva Orleans. Las brigadas conocidas como los 鈥淭igres de Luisiana鈥 inclu铆an criollos e inmigrantes de Espa帽a y Am茅rica Latina, y sirvieron en Antietam y Gettysburg. Los Guardias Espa帽oles de Alabama ten铆an un nombre apropiado y estaban compuestos enteramente por hombres de Espa帽a, sirviendo como guardia local para Mobile. El 55.潞 Regimiento de Alabama y el 2.潞 Regimiento de Florida ten铆an un gran n煤mero de hispanos; los de Alabama sirvieron en importantes combates en el Teatro Occidental, mientras que los floridanos participaron en las batallas de Antietam y Gettysburg. Los hispanos tambi茅n sirvieron a bordo de los corredores de bloqueo confederados.

Uno de los confederados hispanos m谩s conocidos es el coronel Santos Benavides, comandante de 33.潞 Regimiento de Caballer铆a de Texas y el tejano de mayor rango en el ej茅rcito confederado. En 1864, desempe帽o un papel crucial al repeler a las fuerzas de la Uni贸n de Brownsville.

Tambi茅n se destacan dos mujeres hispanas por su apoyo a la Confederaci贸n. Lola S谩nchez, una cubano-estadounidense de San Agust铆n, fue una esp铆a confederada exitosa. S谩nchez espi贸 en secreto a los soldados de la Uni贸n que ocupaban su casa y report贸 sus planes para una incursi贸n contra los confederados cercanos; sus esfuerzos llevaron a la captura de los hombres de la Uni贸n y a una victoria para los confederados. Loreta Janeta Vel谩zquez naci贸 en Cuba, pero, seg煤n sus memorias, se tom贸 en serio su compromiso con la causa confederada. Sin el conocimiento de su esposo, se disfraz贸 de soldado confederado llamado Harry T. Buford y luch贸 en batallas notables como Bull Run y Fort Donelson. Aunque se revel贸 la verdadera identidad de Buford, Vel谩zquez no se rindi贸 y volvi贸 a unirse al ej茅rcito para participar en la Batalla de Shiloh (Battle of Shiloh). Posteriormente, contin煤o espiando para la Confederaci贸n.

Un retrato de Luis F. Emilio justo despu茅s de ser comisionado como segundo teniente en el 54.潞 Regimiento de Voluntarios de Massachusetts, en abril de 1863.

Los hispanos sirvieron en mayor n煤mero a la Uni贸n. El 39.潞 Regimiento de Voluntarios de Nueva York, compuesto enteramente por inmigrantes europeos y luchando con uniformes al estilo europeo, era conocidos como la Guardia Garibaldi. La 鈥淐ompa帽铆a Espa帽ola鈥 del regimiento estaba compuesta por inmigrantes espa帽oles, cubanos y puertorrique帽os, y particip贸 en las campa帽as de Gettysburg, Mine Run y Wilderness. Varios otros hispanos del norte se integraron en distintos regimientos. Los hispanos del suroeste constitu铆an la mayor parte de los que sirvieron a la Uni贸n. Los californios, o californianos de ascendencia mexicana, ya eran h谩biles a caballo, lo que se tradujo en que fueran excelentes jinetes de caballer铆a. El estado form贸 un gran n煤mero de unidades de caballer铆a californiana, incluido el 1er Batall贸n de Caballer铆a de California, que sirvi贸 en el territorio de Nuevo M茅xico y estaba compuesto enteramente por mexicanoamericanos; todos los oficiales deb铆an ser fluidos en espa帽ol. Doce compa帽铆as de caballer铆a tejana fueron levantadas en Texas, aunque era un estado confederado.

El hispano m谩s famoso de la Uni贸n no fue un soldado, sino un marinero; el Vicealmirante David G. Farragut fue hijo de un capit谩n espa帽ol que sirvi贸 en la Revoluci贸n estadounidense y en la Guerra de 1812. Las victorias m谩s importantes de Farragut incluyen la captura de Nueva Orleans en 1862 y de la Bah铆a de Mobile en 1864, donde supuestamente pronuncio la legendaria frase, 鈥溌alditos los torpedos!鈥 Henry Pleasants, nacido en Argentina, se mud贸 a Estados Unidos a los 13 a帽os y se convirti贸 en ingeniero de minas en la regi贸n carbon铆fera de Pensilvania. Esta experiencia lo llev贸 a concebir la idea de romper las fortificaciones confederadas en Petersburg construyendo un t煤nel minero debajo de ellas y detonando una explosi贸n de cuatro toneladas de p贸lvora. Aunque el plan se ejecut贸 extremadamente mal, Pleasants fue ascendido a general de brigada por su servicio en Petersburg. Luis F. Emilio, hijo de un inmigrante espa帽ol, minti贸 sobre su edad y se enlisto a los 16 a帽os. Pronto fue elegido para ser oficial en el 54.潞 Regimiento de Voluntarios de Massachusetts y sirvi贸 en el asalto a Fort Wagner; Emilio se convirti贸 en comandante en funciones del regimiento despu茅s del combate, ya que todos los dem谩s oficiales hab铆an sido asesinados o heridos. Sirvi贸 con distinci贸n hasta el final de la guerra, y se retir贸 antes de cumplir 21 a帽os. Joseph H. De Castro, el abanderado del 19.潞 Regimiento de Infanter铆a de Massachusetts fue el primer hispano-estadounidense en recibir la Medalla de Honor por sus acciones en la defensa de Cemetery Ridge contra la carga de Pickett durante la Batalla de Gettysburg. De Castro atac贸 a un portador de bandera confederado con la asta de sus propios colores y se convirti贸 en uno de los siete hombres de su regimiento en recibir la Medalla de Honor en 1864. Los hispanos tambi茅n sirvieron en la Armada estadounidense; John Ortega, de Espa帽a, sirvi贸 en el USS Saratoga y ayud贸 a hacer cumplir el bloqueo y Philip Bazaar, de Chile, particip贸 en el asalto a Fort Fisher. Ambos recibieron la Medalla de Honor por sus acciones.

La mayor铆a de los hispanos sirvieron en el suroeste, principalmente mexicanoamericanos. Aunque muchas personas asumen que todas las batallas de la Guerra Civil ocurrieron en la mitad oriental del continente norteamericano, tambi茅n se luch贸 en el oeste. El territorio de Nuevo M茅xico fue escenario tanto de batallas organizadas como de guerra de guerrillas entre la Uni贸n y la Confederaci贸n.

Una pintura de la acci贸n en el Ca帽贸n Apache durante la Batalla de Glorieta Pass de Domenick d鈥橝ndrea.

La Batalla de Glorieta Pass (Battle of Glorieta Pass) es la batalla m谩s famosa que ocurri贸 en esta regi贸n. A mediados de 1861, los confederados invadieron el territorio de Nuevo M茅xico, interesados en las minas de oro y plata all铆, y con la esperanza de unir Texas con los puertos vitales de California. Las fuerzas de la Uni贸n en el Glorieta Pass detuvieron estas incursiones y, por esa raz贸n, la batalla es conocida como el Gettysburg del Oeste. El ex oficial de la milicia mexicana Manuel Chaves dirigi贸 a las tropas responsables de destruir el tren de suministro confederado, lo que cambi贸 el rumbo de la batalla.

Tambi茅n hubo guerra de guerrillas en todo el suroeste, especialmente en Texas. Texas tuvo su propia guerra civil, en la que los tejanos pelearon contra sus propios compa帽eros tejanos. Algunos tejanos fueron solicitados por las autoridades de la Uni贸n para librar guerra de guerrillas contra los confederados en la regi贸n, uno de ellos fueron Cecilio Baler铆o y su hijo Juan. Los Balerios y su grupo de guerrilleros emboscaron trenes de algod贸n confederados cerca de Corpus Christi. Sin embargo, el Baler铆o m谩s joven fue capturado por funcionarios confederados y fue obligado a revelar la ubicaci贸n de su campamento. Pero en el 煤ltimo momento, Juan dio la alarma, despertando a los guerrilleros, y se desat贸 un sangriento enfrentamiento.

As铆 como los civiles en las cercan铆as de los combates padecieron en los principales escenarios de la guerra, los civiles hispanos en el suroeste sufrieron de manera similar. Sus cultivos eran a menudo destruidos, y las enfermedades eran propagandas por los ej茅rcitos en la regi贸n. Cuando se convocaba a los hombres para unirse a las milicias, las mujeres a menudo eran la 煤ltima l铆nea de defensa para sus comunidades en una tierra cada vez m谩s ca贸tica y peligrosa. A pesar de sus circunstancias, mostraron una inmensa resiliencia y fortaleza.

La Proclamaci贸n de Emancipaci贸n (Emancipation Proclamation)fue celebrada por los hispanos y aquellos en Latinoam茅rica que todav铆a estaban bajo el dominio colonial espa帽ol. Sin embargo, muchos hispanos en el suroeste estaban atrapados en el peonaje por deudas. De manera similar al sistema de aparcer铆a que surgi贸 en el sur tras la abolici贸n de la esclavitud, los hispanos y otros residentes pobres del suroeste pagaban sus deudas a trav茅s del trabajo. Los llamados para poner fin de este sistema, que constitu铆a una forma de esclavitud a largo plazo, surgieron hacia el final de la guerra y culminaron en la Decimotercera Enmienda (Thirteenth Amendment) y la Ley Anti-Peonaje de 1867 (1867 Anti-Peonage Act), aunque el sistema persisti贸 hasta el siglo siguiente, y solo la disponibilidad de empleo adecuado logr贸 que desapareciera por completo. Tras la Reconstrucci贸n, las leyes de Jim Crow que limitaron los derechos de los afroamericanos en todo el sur tambi茅n afectaron negativamente a los hispanos en la regi贸n. No fue hasta los movimientos por los derechos civiles de mediados del siglo XX que los hispanos lograron avances significativos en derechos y libertades.

Como el conflicto m谩s grande y sangriento ocurrido en suelo estadounidense, la Guerra Civil involucr贸 a casi todos. Los hispanos no fueron la excepci贸n y, como resultado, se vieron profundamente afectados por el conflicto.

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